DÍA 23 DE JUNIO DEL 2012
CLASE
“APUNTES”………………………………………………………. 17
TAREAS:
1) Investigar Leyes
Tautológicas………………………………… 19
2) Investigar ¿Qué es el trivio? ¿Qué es
el cuadrivio?.......... 20
3) Control de lectura 2
(Antología)……………………………… 21
4) Control de lectura 3
(Antología)……………………………… 26
5) Lectura sobre Platón
6) Ver la película “El mundo de Sofía”
23/junio/2012
CLASE
Hindús: Sus estudios eran hacia dentro del cuerpo. (Se
basaron en el cuerpo).
Occidentales: Sus estudios eran hacia el firmamento. (Se basaron
en el cielo).
Orientales: Sus estudios eran hacia la tierra. (Se basaron en la
tierra).
Nuestra
cultura es mestiza.
Nosotros los mestizos
teníamos la obligación de ser los mejores educados, bajo la regla “o te educas
o te mueres”.
Y éramos más educados
que los españoles.
Nuestra
creatividad: nace a
partir de la educación que tenemos, “Nos educaron con un poder de
sobrevivencia”.
Estamos
obligados a aprender: El
sistema nos está cambiando nuestra cultura.
El amor con el que
fuimos educados no nos permitieron ser rapases. No somos rapases pero si somos
latinos.
Para
hacer cultura tenía que tener.
·
Gobierno
militar fuerte.
·
Ciudad
poderosa.
·
Territorio
(por el producto de una cultura rapaz).
Homero
Poeta, historiador,
sociólogo y filosófico.
Homero retrata la
cultura griega de manera poética, nos regala 3 obras, (El odisea, La Iliana,
Caballo de Troya).
Odiseo: ES EL HOMBRE “Lo máximo”. Es el más
grande perfil griego.
Al ir a una lucha
tenían la idea de regresar con su amor.
Características
para ser un Odiseo
·
Belleza
·
Gran
guerrero
·
Valiente
·
Tenía
que ser feliz
·
Tenía
que ser educado para regresar a los brazos de su amor.
Requisito
de los filósofos para ser griegos.
·
|
·
Ser
feliz
·
Ser
bueno
Sócrates: Les enseño como ser buenos, es el que da los valores
educativos (culturales griegos). Sócrates se suicido para demostrar que es
bueno. Vio hacia arriba y hacia dentro, no vio hacia abajo.
Su gran discípulo fue PLATÓN.
Platón: Fue alumno de Sócrates y se enamoró de él, de ahí proviene el
amor platónico.
Sofista: era el que daba la razón a una persona, si le pagaban al
sofista este daba la razón a la persona que pagaba. Si dos personas le pagaban,
el sofista daba la razón a quien pagaba más. Característica de los sofistas “lo
que no ganas lo arrebatas”.
Fabulas
de Esopo: colección de
todas las rebeldías de los pueblos griegos.
Más que una moraleja
eran amenazas contra quien había echo alguna falta.
Esopo contaba estas fábulas
para que se convencieran de no cometer una falta.
Esopo era rapaz y
utilizaba sus fábulas para que estos pueblos griegos no se revelaran.
Aristóteles: Educó a Alejandro Magno, para
ser el más rapaz (maestro de los rapases).
Alejandro Magno: era el conquistador del mundo
conocido por él.
Para conocer como se
educa un rapaz leer Aristóteles y conocer la vida de Alejandro Magno.
La idea
de la Filosofía es:
Que nos dé
transcendencia, existencia, sensación de completex (satisfacción).
Los
romanos eran pueblos rebeldes de Grecia.
Su capital político
era resolver los problemas que tenían, eran hábiles para resolver problemas.
Los romanos quitaron la idea de ser guapos, por la idea de ser inteligentes (no
soy guapo, pero soy inteligente).
TAREAS
1) Investigar Leyes
Tautológicas.
2)
Investigar ¿Qué es el trivio? ¿Qué es el cuadrivio?
3)
Control de lectura 2 y 3 (antología).
4)
Lectura sobre Platón.
5) Ver la película el mundo de
Sofía.
1.- Leyes
Tautológicas.
Tautología
(del griego = discurso o razonar auto explicativo)
Tautología: en
todos los casos la forma del argumento ofrece un resultado verdadero, por lo
que el argumento es válido.
Una
tautología es un caso especial de
proposiciones lógicas caracterizadas por tener exclusivamente el valor
verdadero en la columna final de su tabla de
verdad, independientemente del valor
de las demás proposiciones. Las tautologías son muy comunes, y algunas de ellas
muy importantes, tanto, que constituyen leyes o principios lógicos. La validez
lógica es justamente el que no puede darse el caso de que siendo verdad el
antecedente, no lo sea el consecuente. Todos los argumentos deductivos válidos
son tautologías, por definición. Las tautologías son muy importantes en lógica
porque son leyes en las que nos podemos apoyar para demostraciones matemáticas.
LEYES DEL ALGEBRA
PROPOSICIONAL Ó LEYES TAUTOLÓGICAS
En lógica las tautologías son conocidas con el nombre de leyes o principios lógicos, cuya aplicación es la simplificación de esquemas moleculares.
LOS TRES PRINCIPIOS LÓGICOS CLÁSICOS:
En lógica las tautologías son conocidas con el nombre de leyes o principios lógicos, cuya aplicación es la simplificación de esquemas moleculares.
LOS TRES PRINCIPIOS LÓGICOS CLÁSICOS:
a) Ley de identidad:
Una proposición solo es idéntica a si misma.
b) Ley de no contradicción.
Una proposición no puede ser verdadera y falsa a la vez
c) Ley del tercio excluido.
Una proposición o es verdadera o es falsa, no hay una tercera posibilidad.
2.- ¿Qué es el trivio? ¿Qué es el cuadrivio?
¿Qué
se entiende por Trivio y Cuadrivio?
Lo mismo que reunión de las ciencias y artes; especie de Enciclopedia o
recopilación de conocimientos humanos.
En la edad media se había dividido la enseñanza de las escuelas en dos
grandes secciones: a la primera de las cuales llamaron Trivium y a la
segunda Quadrivium.
Estos nombres equivalían a decir las tres y las cuatro vías o
caminos por las que podían adquirirse todos los conocimientos, todas las
materias que abrazaba la enseñanza que se daba en las escuelas durante aquella
edad.
El Trivio comprendía la gramática, la dialéctica y la retórica; y
el Cuadrivio, abrazaba la aritmética, la geometría, la astronomía y la
música.
Esta división de las ciencias y artes se encuentra ya en Boecio y en las
instituciones que compuso Casiodoro para sus monjes, entre los siglos V y VI.
La reunión de estos siete conocimientos, que se llamaban artes
liberales, formaban la universidad de la ciencia, y se consideraba entonces
como el mayor esfuerzo del entendimiento humano poseer a la vez el Trivium
y el Quadrivium.
El Trivio, que era la triple vía o camino que conduce a la elocuencia,
quasi triplex via ad eloquentiam, comprendía las artes que hoy
llamaríamos letras humanas o las humanidades, y el Cuadrivio abrazaba
las ciencias puramente tales.
El sabio religioso inglés Salisbury supone que se llamaron artes
liberales del griego areté, virtud, fundado en que ella, la virtud, hace
a los hombres más capaces de conocer los caminos y las sendas que conducen a la
sabiduría.
Al Trivium y al Quadrivium añadían la teología, el derecho
canónico, el derecho civil y la medicina, con las cuales creían quedaba
completa la enseñanza.
3.- Control
de lectura 2 (antología).
El
surgimiento de la reflexión filosófica y sus primeras aplicaciones a la
educación.
La escuela de Mileto.
En la Teogonía de Hesíodo se planteaba ya el problema del
origen de la realidad, pero la solución apuntada era de carácter
mítico-religioso, no científico.
Por el contrario, en la floreciente Mileto, principal colonia
jónica del Asia Menor, la especulación en torno al origen del mundo tomó otra
dirección. Se empezó a investigar la posible sustancia fundamental y primigenia
de la realidad, de acuerdo con un cierto orden, una necesidad, una ley
puramente natural. Esa sustancia primitiva debía contener en sí misma una
especie de principio vital, es decir, ella misma debía ser “materia animada” de
donde se deriva el nombre de hilozoístas impuestos a los pensadores orientados
en este sentido (hyle=materia, zoé=vida).
TALES
Fue hombre práctico y hábil; consejero de sus conciudadanos y
de leyes extranjeras, constructor de fortificaciones, promotor de lucrativas
especulaciones comerciales, parece que era capaz de organizar y explotar con
fines prácticos incluso las nociones astronómicas y geométricas aprendidas,
según se afirma, de los caldeos y los egipcios. Se le atribuye la previsión de
un eclipse de sol, la medición de la altura de las pirámides por medio de la
sombra así como también de la distancia que separaba una nave del puerto.
Hay en Tales un
entusiasmo radical por la libre potencia del pensamiento, por su capacidad de levantar
osados vuelos a partir de unos cuantos datos observados y comprobados; era sin
duda su hipótesis de que el agua era el principio de todas las cosas.
Hoy día, algunas teorías cosmológicas hablan del hidrógeno
como del elemento fundamental del universo, apoyándose, es verdad, en la física
moderna que trabaja sujeta a la observación y la experimentación más rigurosa.
Anaximandro
También de Mileto y casi contemporáneo de Tales, a diferencia de éste que no dejó
nada escrito, compuso una obra en prosa titulada Sobre la naturaleza, fue el
primero en servirse de la palabra “principio” (arché) para indicar la sustancia
única de la que todo surge y que para él no es ninguna materia en particular,
como lo era para Tales y más
adelante lo sería para Anaxímenes,
sino lo infinito o ilimitado (ápeiron) que “todo abraza y todo lo gobierna”.
El infinito de Anaximandro
tiene cierto parentesco con el caos de los mitos, sustancia única e
indeterminada, de la cual nacen todas las cosas por determinación o separación
de los contrarios, y a donde remota para disolverse una vez cumplido su ciclo
de vida incluso los mismos mundos, que son innumerables en el tiempo y en el
espacio.
Anaximandro existe ya la concepción que
aparecerá más explícita en Anaxímenes-
del mundo y los astros como grandes seres vivientes. Y la vida misma es un
ciclo continuo, una continua evolución por lo que incluso las especies
vivientes propiamente dichas derivan las unas de las otras; por ejemplo, los
hombres proceden de los hombres marinos.
El naturalismo evolucionista de Anaximandro está penetrado de una profunda inspiración moral ligada al concepto jónico de la justicia y la
isonomía.
Esta visión de legalidad universal nos muestra cómo la idea
de ley natural se formó sobre el modelo de la ley moral y jurídica y no al
contrario: el hombre interpreta al mundo tomándose como modelo a sí mismo.
En Anaxímenes, se
afirma más explícitamente la correspondencia entre el hombre y el mundo, “así
como nuestra alma, que es aire, nos sostiene, así el soplo y el aire circundan
el mundo entero.
Según Anaxímenes,
del aire se forman los otros elementos y todas las cosas concretas a través del
doble proceso de la rarefacción y la condensación; el aire enrareciéndose se
convierte en fuego; condensándose, en agua y tierra.
Heráclito
y la crítica al enciclopedismo
Anaximandro se ocupó también de Geografía y
trató de dibujar la primera representación (plana) de las tierras entonces
conocidas, sobre una plancha de bronce.
Hecateo, también de Mileto, y poco posterior
a Anaximandro, escribió tres libros de Geografía y cuatro de
Genealogías (forma primitiva de historia) que abundan en noticias serias y
fantásticas, no obstante declarar sus propias intenciones criticas.
Heráclito de Éfeso despreció a los indagadores
de la naturaleza, quienes no saben que “solo hay un conocimiento: conocer la
Mente que todo lo gobierna penetrando en todo”. Esta Mente o Razón es universal
pero la captamos sobre todo en nosotros mismos, no en las apariencias
sensibles, porque “la armonía oculta es mejor que la aparente”.
El verdadero principio de la realidad, que Heráclito llama “Dios” es precisamente
esta armonía oculta.
La armonía de los contrarios de los que está constituido el
mundo: “Dios es el día y la noche, el verano y el invierno, la guerra y la paz,
la sociedad y el hambre”.
Pero el fuego no es en Heráclito
solo un símbolo, sino un verdadero elemento del cual todo surge y al cual todo
vuelve: “el mundo no lo hizo ninguno de los Dioses ni ninguno de los hombres,
sino que siempre fue, es y será fuego ciertamente vivo que mesuradamente se
enciende y se apaga”.
Pero el fuego de Heráclito
no es simplemente elemento físico, sino un elemento divino, purificador.
Parecería que Heráclito pensaba ya
que el universo estaba destinado a disolverse en el fuego, el cual cuando
sobrevenga “juzgará y condenará todas las cosas”.
LA FOLISOFÍA COMO
INICIACIÓN: LOS PITAGÓRICOS
Samos, isla de la Jonia, fue el lugar de origen de una
singular figura de profeta-mago, Pitágoras,
habiéndose trasladado a Italia, fundó en Crotona una especia de escuela-secta
de carácter al mismo tiempo sapiencial, religioso y político, después de muerto
Pitágoras fue considerado por los
adeptos de la secta como una especie de santo y su doctrina se transmitía
oralmente a los iniciados con el más absoluto respeto.
La escuela de Pitágoras
fue, más que una escuela, una asociación
de iniciados; bajo este aspecto hace pensar en las sectas mistagógicas
que en esa misma época se difundían en Grecia, tanto más que compartía con
estas la última creencia que se puede atribuir con seguridad a Pitágoras en persona, la metempsicosis
o transmigración de las almas.
Doctrina órfica (cultos de Grecia)
La preocupación
central del orfismo era el destino del alma individual, considerada inmortal y
susceptible de reencarnar en muchas existencias de hombres y animales, y de
sufrir penas o vivir la bienaventuranza en lugares ultraterrenos.
A este mismo mito responde la
concepción órfica del cuerpo como “prisión” y “tumba” del alma.
Para los pitagóricos, sea o no verbal la
tradición que atribuye a Pitágoras la invención del término
Filosofía, la purificación se consigue a través del culto del saber, de un
saber que, por obra del filósofo, perfeccionada por sus sucesores inmediatos,
tenía como objeto a más de la creencia en la metempsicosis los números,
considerados como raíz y esencia de toda la realidad.
Los pitagóricos deben haber tomado muchas ideas y nociones
matemáticas de los egipcios y los pueblos orientales; pero las desarrollaron en
otro sentido. Para ellos, el número es una realidad viva que nace de la
fundamental oposición de los pares y los nones y se puede representar
gráficamente como conjuntos de puntos dispuestos regularmente; en una palabra,
la Aritmética estaba íntimamente fundida con la Geometría.
Por eso, Geometría,
Astronomía y Música constituían para los pitagóricos
los estudios fundamentales, es
decir, los mathemata que en griego significa simplemente estudios.
Heráclito lanza incluso contra Pitágoras imputándolo de polimatía, de impartir una
enseñanza encaminada a formar una vasta e inútil erudición en todos los campos.
Pero los pitagóricos desarrollaron también un tema, caro a Heráclito, que respondía muy bien al
espíritu de su doctrina: para ellos el bien era armonía de opuestos, incluso el
alma era armonía.
LOS ELEÁTICOS Y EL VIRTUOSISMO DIALÉCTICO
Todos los pensadores
griegos de que nos hemos ocupado basan sus concepciones en la observación de la
naturaleza. Argumentaban a partir de un tipo cualquiera de experiencia, así
fuese preponderantemente interior o
unarítica mezcla de elementos místicos y religiosos. Pero en Elea, de la Magna
Grecia, se manifestó otra corriente de pensamiento de carácter muy diverso.
Habiendo partido de una violenta crítica al antropomorfismo religioso negó todo
valor a la experiencia como base para reconstruir un sistema de creencias más
plausibles, prefiriendo apoyarse casi exclusivamente en argumentaciones
lógico-lingüísticas.
La crítica anti-antropomórfica
se remonta a Jenófanes de Colofón (Jonia), y se funda en la inagotable variedad
de los modos como los diversos pueblos imaginan a sus dioses: “Los negros creen
en dioses chatos y negros, los tracios en dioses de ojos azules y caballeras rojas.
El verdadero Dios no
se asemeja a los hombres ni por el cuerpo ni por e intelecto, se halla como
fundido en el todo y “gobierna todas las cosas con la fuerza de su mente”.
El gran polemista de
la escuela fue un discípulo de Parménides, Zenón de Elea. También él se servía
esencialmente de argumentos lógicos, de acuerdo con un método denominado
dialéctico que consiste en admitir a manera de hipótesis lo que afirma el
adversario para sacer de ahí lógicamente consecuencias absurdas que lo
confutan. Zenón admite hipotéticamente la multiplicidad y el movimiento para
demostrar su absurdidad.
La enorme importancia
de Zenón reside en que constriñó a los matemáticos posteriores a elaborar estos
sutiles conceptos para poderse librar de sus paradojas.
EL SER Y EL DEVENIR: LAS SOLUCIONES DE EMPÉDOCLES Y
ANAXÁGORAS
El hecho es que el
mundo es mudable, no obstante lo cual aspiramos a conocerlo y en cierta medida
lo conocemos. Para Empédocles de
Agrigento, esto significa que existe algo estable, es decir, que existen varias
sustancias estables, cualitativas y cuantitativamente inmutables, de las cuales
se debe admitir, sin embargo, que son movidas o mezcladas por ciertas fuerzas.
Esas fuerzas son el Amor o amistad y el Odio o contienda que perennemente
mezclan y separan los elementos o raíces en que consiste o de que se compone
cada cosa en particular y que, según la física simplista de los antiguos,
identifican como fuego, agua y tierra.
El conocimiento humano
es posible en cuanto en el hombre existen los cuatro elementos y las dos
fuerzas y vale el principio de que lo semejante conoce a lo semejante. Estas
doctrinas son expuestas por Empédocles
en dos poemas, De la naturaleza y Las purificaciones que ya en el título revela
la influencia órfico-pitagórica.
Anaxágoras de Klazomene, quien introdujo la filosofía en Atenas.
Anaxágoras propone una solución afín a la de Empédocles: entidades permanentes pero móviles y una fuerza
ordenadoras explican la realidad tanto del ser como del devenir. Faltan en Anaxágoras los aspectos
mágicos-religiosos presentes en Empédocles.
Pero ¿Quién gobierna
este eterno proceso en el que nada se crea ni nada se destruye y sin embargo
nacen y mueren continuamente las cosas particulares? No dos fuerzas como Empédocles, sino una sola, la Razón o
Mente, es que según Anaxágoras mueve
al universo.
Prefería reducir el
papel de la Mente al de una ordenadora inicial a atribuirle el de una acción
providencial y continua.
LOS ATOMISTAS
El máximo esfuerzo de
abstracción en este sentido lo harán los atomistas,
los cuales llegarán a negar lo cualitativo, interpretando las cualidades
sensibles como un modo subjetivo que tenemos de percibir una realidad que en sí
es puramente cuantitativa. Se trata de partículas pequeñísimas cuya existencia
se puede conocer no con los sentidos sino únicamente con la razón. Esas
partículas son inmutables e invisibles (átomos), diversas entre sí sólo por su
forma y tamaño; sus cualidades sensibles se deben únicamente a su forma,
tamaño, orden, posición y movimiento.
Ganchudos y capaces de
adherirse entre sí en los sólidos, redondos en los fluidos, los átomos son la
única realidad. De Átomos redondos y pequeñísimos están constituidos también el
fuego, la luz e incluso el alma que por ende se disipa cuando el cuerpo muere.
Leucipo, contemporáneo de Empédocles y Anaxágoras. No sabemos qué
es lo que pertenece propiamente a Leucipo;
lo que sí es indudable es que la doctrina, tal como lo hemos expuesto arriba
supone un esfuerzo de abstracción que sólo un cerebro adiestrado en la
matemática, como el de Demócrito,
podía haber llevado hasta el fin.
Sin embargo, no se
debe creer que el Atomismo haya sido
ni siquiera en Demócrito, una
auténtica y verdadera tesis científica como lo será en los tiempos modernos.
3.- Control
de lectura 3 (antología).
LOS SOFISTAS Y SÓCRATES
LA ILUSTRACIÓN GRIEGA
Los pensadores en capitulo anterior construyeron al
desarrollo de la educación griega, pero
(pues sólo los pitagóricos crearon
un sistema educativo propio).
“Sofista”
significa literalmente el que hace sabios a otros, el que instruye o adoctrina.
En efecto, la educación tradicional ya no era suficiente en el periodo de
máxima expansión de la democracia, hasta ese momento la areté se había
sintetizado en el concepto de la kalokagathía, vocablo intraducible que
significa unión de belleza y fuerza física y de valor y armonía espiritual. En
cierto modo, desde los tiempos Homéricos,
“el arte del habla que conquista fama” o sea la habilidad de persuadir con la
palabra.
Esta exigencia de pasar por un concienzudo aprendizaje
oratorio es sin duda alguna el más importante entre los factores que, en la
segunda mitad del siglo V, determinan el repentino y esplendido florecimiento
de la Sofística; pero a esto habría
que añadir la sed de una cultura multiforme y brillante que tenia sobre todo
los jóvenes de las capas sociales más ricas, incluso prescindiendo de las
ambiciones políticas. En efecto, no debe olvidarse que la instrucción de los
jóvenes no pasaba de lo que hoy llamaríamos instrucción primaria o al máximo
secundaria inferior. A la natural demanda de una instrucción superior
respondieron los sofistas, quienes
por impartirla cobraban honorarios con frecuencia muy altos. El que esto
escandalizara a los tradicionalistas era por otra parte la mejor demostración
de lo mucho que se estimaba su magisterio.
Atenas, en el colmo de su esplendor, es la cuidad que más
atrae a los sofistas y más se empapa
de su cultura; esa cultura se caracteriza por una radical actitud crítica que
no se detiene ante la autoridad de ninguna tradición y pretende liberar a los
hombres de todo prejuicio.
El interés predominante no está enfocado a la naturaleza en
general, en la realidad en sí o en la ciencia pura, sino en el hombre, en la
sociedad y sus problemas (por tanto, se habla también de humanismo sofístico). Se dice que los sofistas bajaron la filosofía del cielo
a la tierra, lo que no es verdad sino en parte.
LAS MAYORES FIGURAS DE
LA SOFÍSTICA
La sofística fue, pues, un movimiento cultural más bien que
una corriente filosófica específica. Entre sus principales representantes, protágoras de Abdera parece haberse
inspirado en las filosofías de Heráclito, del atomismo y de Anaxágoras.
Posiblemente Protágoras
utilizaba el concepto del devenir universal, de la realidad como un perenne
fluir, para firmar la relatividad de todo conocimiento derivado del encuentro
de seres cognoscentes con cosas conocidas. Cierto es que Protágoras reducía la verdad a la opinión individual afirmando que
todas las opiniones en cuanto a
verdad se equivalen. Por consiguiente puede afirmar que “el hombre es la medida
de todas las cosas, de las que son en cuanto son, y de las que no son en cuanto
no son”. Así pues, lo que importa es aprender a distinguir entre opiniones
útiles y opiniones dañosas.
El arte de la dialéctica que hemos visto aparecer con Zenón de Elea entra así triunfalmente en la práctica de la
pedagogía, y en la escuela de Protágoras
los jóvenes de porvenir se vuelven habilísimos en el arte de sostener con igual
calor e igual rigor tesis contrarias sobre los mismos argumentos.
Protágoras fue ciertamente un gran maestro de “sagacidad
en los asuntos públicos y privados”, que era el objeto manifiesto de su enseñanza. El filósofo como Anaxágoras, tiene una fe profunda en el
natural progreso de la humanidad mediante las artes y las ciencias, bajo el
gobierno de la razón, y considera la vida demócrata como la más satisfactoria
desde el punto de vista práctico; por cuanto a los dioses tradicionales, sale
del paso diciendo que no le es posible saber “ni si existen, ni sino existen,
ni cual es su forma, porque hay muchas cosas que impiden averiguarlo, sobre
todo la oscuridad del problema y la brevedad de la vida humana”.
Ligados como estaban a los problemas de arte de la persuasión
y por lo mismo al lenguaje, los sofistas
no podían descuidar los problemas lingüísticos e incluso gramaticales.
Diverso fue el planteamiento dado por Hipias de Elis a su
enseñanza. Como hemos dicho, en él predominó la influencia pitagórica y, por
consiguiente además de la literatura, cultivó la ciencia y persiguió un ideal
educativo enderezado a desarrollar el conocimiento en todas direcciones, sobre
todo en el campo de las mathemata pitagóricas: aritmética, geometría,
astronomía y música, siendo el primero en introducir regularmente esas materias
como parte de la formación del hombre culto, incluso si no era filósofo ni
especialista.
LA EDUCACIÓN SOFÍSTICA
Y SUS DEGENERACIONES
En general, se pueden considerar a los sofistas como los
fundadores de la educación “liberal” tal y como seguirá impartiéndose por
milenios en Occidente; es de subrayar a este propósito que a ellos se remonta
la introducción del curriculum educativo de las disciplinas que más adelante se
denominarán precisamente las siete “artes liberales”, divididas en el trivio
(gramática, dialéctica y retórica) y el cuadrivio (aritmética, geometría,
astronomía y música).
Sus cursos se impartían a base de conferencias y debates
sobre temas fijos o improvisados y, en ocasiones, de lecturas y comentarios de
textos poéticos (tal será más o menos la enseñanza universitaria hasta nuestros
días). A ello se debe también la ampliación del concepto griego de paideia, que
de simple educación de los niños llega a significar cultura en general, puesto
que educación del hombre continua bien pasada la adolescencia, en tanto halla
interés y deseo de aprender y perfeccionarse, es decir, sin límites de tiempo.
Como es natural, todos los sofistas mayores y menores tienen en común la misma fe en
educabilidad de la naturaleza humana.
Naturaleza, conocimiento, ejercicio, la llamada “trinidad
pedagógica”, teorizada luego por Plutarco y aceptada posteriormente por toda la
tradición clásica y humanístico renacentista, se encuentra ya sustancialmente
en los sofistas, quienes, sin
embargo, desarrollaron ante todo los dos primeros términos. En efecto, si bien consideraban la naturaleza humana como
educable y “plástica”, con frecuencia opusieron vigorosamente lo que es “por
naturaleza”, contra lo que sólo es por ley humana o “por convención”.
En los grandes sofistas
como Hipias o el ateniense Antifón considera que todos los hombres
son por naturaleza iguales: sólo por convención artificial se dividen en griegos
y bárbaros, libres y esclavos, nobles y plebeyos.
Pero esta libertad ante los prejuicios bien pronto siguió
otros rumbos y esa misma contra posición entre naturaleza y convención acabará
por convertirse en un instrumento al servicio de la moral cínica del arribista
político. Según éstos, sólo por convención los hombre son iguales por
naturaleza son diversos y es ley natural que predomine el más fuerte; la
posición de Hipias y Antifón se ha
vuelto completamente del revés. Por contraposición a la ética igualitaria se
reafirma no ya la tradicional ética aristocrática, que por lo menos tenia a su
favor la nobleza de una larga tradición, sino una ética que podríamos llamar
“ley de la selva”.
Sea bien claro que no es tal la ética de los sofistas en general, sino sólo la
perversión de su naturalismo ético, hábilmente explotado para justificar la
turbia demagogia de la época.
SÓCRATES Y SU
MAGISTERIO
Sócrates de Atenas, hijo de un escultor y una comadrona, fue
el hombre que reaccionó con todas sus energías contra la perversión de la sofistica, no en defensa de la ética
aristocrática, ni tampoco de la democrática, en la forma como se había
constituido históricamente, sino de los que llamaríamos los derechos de la
libre conciencia individual que considera con seriedad casi religiosa sus
deberes morales y políticos.
Sócrates discutió siempre con fervor en toda
ocasión y lugar los conceptos rectores de la política y la vida humana en
general, como la justicia, la santidad, el valor y la virtud, y que en el
periodo de la restauración democrática posterior a la derrota de Atenas y la
imposición por Esparta de los treinta tiranos, fue acusado de corromper a los
jóvenes y de enseñar creencias contrarias a la religión del estado.
Sócrates contrapone políticamente al tipo de
“gran discurso” deslumbrador del que se complacían los sofistas con el único fin de persuadir al precio que fuere
preocupados más del éxito que de la verdad y la justicia.
LA MORAL SOCRÁTICA
En este sentido se
dice que Sócrates fue el descubridor del concepto, es decir, del
conocimiento universal, si bien su campo de investigación estuviese
estrictamente limitado a los conceptos morales. “Sócrates se ocupaba exclusivamente de las cosas morales y se
desentendía de la naturaleza entera; en aquellas buscaba lo universal, y fue el
primero en fijar el pensamiento de las definiciones. Para llegar a ese punto se
detenía con frecuencia a examinar toda una serie de casos particulares
remontándose al final a una consideración más amplia y general, es decir, razonaba,
como se diría más tarde, por inducción o por el método inductivo.
LAS ESCUELAS MENORES
Euclides de Megara, fundó en aquella ciudad una escuela
que pretendía fundir la enseñanza socrática
con la de Parménides, para lo que se
volvían a reunir la universalidad del bien y la eterna inmutabilidad del ser,
mientras que se criticaba la multiplicidad y la mutación con sutiles paradojas,
célebres en la historia de la lógica.
La escuela se subdividió posteriormente en muchas corrientes,
una de las cuales, orientada en un sentido desesperadamente pesimista, se
refería al suicidio como la única cosa sensata, tanto que su promotor, Hegesias fue denominado “abogado de la
muerte”.
Totalmente diversa fue la orientación de la escuela cínica,
con mucho la más importante, que tuvo la mayor resonancia y dejó profundas
huellas en el pensamiento clásico a despecho de su actitud de menosprecio ante
las tradiciones, de su carácter manifiestamente rudo y proletario y de la
acusación de locura que recayó de su fundador, el ateniense Antístenes, llamado “el Sócrates
loco”.
Antístenes por una parte es enemigo declarado de
la universalidad en cualquier forma, por la otra, niega todo valor al placer,
si acaso con la excepción de los más sencillos y naturales.
La muchedumbre de anécdotas surgidas en torno a la figura de
un representante tardío de la escuela, Diógenes de Sinope, pueden servirnos para
iluminar más o menos estas características.
Alejandro, el Macedonio, atraído por la fama
de Diógenes va a visitarlo y lo
encuentra tomando el sol junto a su tonel. A la oferta del magno de satisfacer
cualquier deseo que pudiera abrigar el sabio en homenaje a la admiración que le
merece, Diógenes replica sin
levantarse siquiera: “¡Quítate de ahí que me ocultas el sol!”.
JENOFONTE E ISÓCRATES
Unos de los discípulos de Sócrates que sin haber fundado ninguna escuela o corrientes
especifica de pensamiento contribuyó a fundir algunos aspectos del pensamiento Socrático y consignó datos de no poca
importancia sobre la persona y la enseñanza del maestro, fue el ateniense Jenofonte aristócrata por su nacimiento
y gustos, no muy penetrante como pensador, pero escritor pulcro y de animo
bueno y honesto. Escribió algunos breves tratados sobre la formación del buen
comandante de caballería, escribió también una Ciropedia donde expone la
educación de Ciro el Grande.
Pero la obra que le ha ganado un puesto en la historia de la
educción es justamente aquélla donde es menos evidente la intención educativa,
es decir, el Económico. Ahí se ve cómo tomó de Sócrates algunos motivos ético-religioso más bien extrínsecos,
utilizándolos despreocupadamente como defensa de los tradicionales valores
aristocráticos, lo que por otra parte no intenta estudiar a fondo y a los que
tampoco se esfuerzan por dar una justificación especulativa, como hará Platón.
Sin importante, en la historia de la educación es mucho más
importante otro ateniense contemporáneo de Jenofonte
y Platón, el orador y retórico Isócrates.
Isócrates es el verdadero fundador de la educación de tipo predominantemente
literario que caracterizaría la tradición clásica y humanística hasta nuestros
días; en su plan de estudios, la enseñanza primaria y media, igual a la
tradicional aunque ampliada y perfeccionada y que comprende también un poco de
matemáticas, culmina un ciclo de educación superior de nuevo tipo, basada en el
estudio y la práctica de la expresión oral y escrita sobre todo a través de la
imitación de modelos apropiados y de la discusión de su forma y contenido. A
diferencia de la enseñanza sofistica,
dura varios años.

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